07 junio 2017

JUNIO, SE ACERCA LA FESTIVIDAD DEL PUEBLO, SAN PELAYO



Para todas las personas vinculadas a Salinas decir junio es traer a la mente la fiesta de San Pelayo. Uno de los momentos importantes del año para todo el pueblo. Además coincide con el final de curso escolar y el inicio del verano, lo que supone para todos y todas estar en una buena disposición para disfrutar.

Pero, ¿Quién era San Pelayo? ¿Por qué se celebra en Salinas esta fiesta?

Conviene recordar que San Pelayo o San Paio (en gallego) fue un niño natural de una aldea (Albeos- Crecente) de la provincia de Pontevedra, muy cerca de la frontera con Portugal, que nació en el año 911 y murió martirizado en Córdoba el año 925,  sin haber cumplido los 14 años. Según cuentan las crónicas era un niño de gran lucidez mental, sobrino del Obispo de Tuy (Hermixio) , por lo que tuvo acceso a una formación personal y religiosa importante. En el año 920 el obispo fue apresado por las tropas de Abd Al- Rahmán III y trasladado a Córdoba, siendo Pelayo su rescate, el rehén hasta que su tío el obispo consiguiera el oro necesario para liberarlo. Pero este hecho no se produjo, ya que el obispo murió antes de lograr su propósito. En Córdoba desde 921, Pelayo compartió con muchos cautivos la prisión y los duros trabajos, pero debió gozar de cierta reputación, por su inteligencia y hasta por su prestancia física. El caso es que fue llevado ante Abd Al- Rahmán III, quien se sintió atraído por el muchacho. La pretensión del soberano era doble: Comprar el alma y el cuerpo de Pelayo, pero éste, libre pese a la cautividad, no quiso venderse, ni en un sentido ni en otro. Se negó a renunciar a la fe cristiana para convertirse al Islam. Ponen en su boca palabras como éstas: “Soy cristiano y lo seré. Tus riquezas no valen nada. No voy a renegar de Cristo que es mi Señor y el tuyo, aunque tú no lo quieras”. Igualmente rechazó convertirse en un mancebo del emir, a quien no permitió que le tocase. Abd Al- Rahmán no se anduvo con contemplaciones y Pelayo pagó su fidelidad a Cristo con la muerte, el 26 de junio de 925. Dicen algunos que una catapulta de guerra lo lanzó desde un patio del alcázar hasta la otra orilla del Guadalquivir; casi muerto, fue degollado por un guardia. Otras versiones hablan de que fue despedazado con tenazas. El cuerpo del joven santo fue trasladado a León y, más tarde, a Oviedo, donde es venerado en un monasterio de benedictinas.

En relación al motivo de celebración de San Pelayo como fiesta patronal de Salinas, no hemos encontrado referencias bibliográficas evidentes. No obstante, puede intuirse en la parte trasera de la iglesia actual la existencia de otra edificación anterior prerrománica o románica. Es posible que la advocación a San Pelayo provenga de esos primeros orígenes, ya que muchas de las iglesias existentes con el nombre de este Santo fueron construidas entre el siglo XI y XIII, plena Edad Media. Por otra parte, teniendo en cuenta que la iglesia actual data del siglo XVI, podemos vincularla con la adjudicación Real del Señorío de la “Villa de Salinas del río Pisuerga” a Luis de Velasco y Ruiz de Alarcón (Carrión, 1511- Ciudad de México, 1564), pariente de los Condestables de Castilla y Virrey de Nueva España, y a su hijo Luis de Velasco y Castilla (Carrión, 1539 – Sevilla, 1617), Virrey de Nueva España, del Perú, Presidente del Consejo de Indias y I Marqués de Salinas del Río Pisuerga. Quizá sea mucho presuponer, pero intuimos que la advocación a San Pelayo no fue incorporada con la nueva edificación, no obstante, hemos de dejar abierta la posibilidad para investigaciones posteriores.

Volviendo al presente, este año el 26 de junio será lunes, día laborable y es posible que haya menos afluencia de personas que otros años, no obstante, es un buen motivo para hacer un pequeño esfuerzo y acompañar a los vecinos y vecinas en este día, disfrutar de las actividades religiosas y culturales, celebrando conjuntamente todo aquello que nos une. Un día para regalarnos un gesto de alegría y buena convivencia.


1 comentario:

Miguel Calderón dijo...

Muy bien documentado y claramente expuesto aunque sabemos por experiencia que historia, leyenda y tradiciones no siempre coinciden y se cruzan y entremezclan fácilmente...?

Publicar un comentario

Puedes realizar cualquier comentario a esta entrada, siempre con identificación.