12 octubre 2014

LO QUE EL OTOÑO NOS OFRECE

Tras un largo periodo de inactividad, retomamos la dinámica habitual de este blog incorporando una nueva creación literaria en “RELATOS DE UN AMIGO” y este artículo con retrospectiva hacia el verano, pero con la mirada disfrutando del presente. Son muchos los acontecimientos que han pasado este verano, especialmente durante el mes de agosto, unos alegres y otros no tanto. Aunque sean éstos los que más huella dejan, deseo dedicar unas imágenes a modo de resumen de aquellos más satisfactorios. Gracias a la iniciativa de los propietarios de la Casa Rural Las Campanas, a partir del día 15 de agosto hay una exposición permanente en el Ayuntamiento con fotos antiguas de Salinas aportadas por muchos vecinos y vecinas del pueblo. Es una gran recopilación histórica, que Javi y Ricardo amablemente me han cedido para hacer en el blog esta pequeña recopilación. 
Por primera vez, la Vuelta Ciclista a Palencia, en su 49ª edición, tomó la salida de la 3ª etapa en Salinas, el día 24 de agosto, lo cual fue un gran acontecimiento para los vecinos y vecinas y una excelente ocasión para que se conociera el pueblo más allá de la comarca.
También la música ha estado presente en el pueblo de la mano de dos artistas del violonchelo, que actuaron en la iglesia, deleitando a los asistentes con un divertido concierto.

Todo esto queda atrás, en el baúl de la memoria, con los recuerdos agradables del pasado reciente. Ahora, en cambio, con el otoño, el pueblo empieza a estar más vacio, el silencio de las calles, el frio y la luz del sol, cada día más escasa, nos pueden arrastrar a la tristeza. Quizá sea como el ocaso de la vida. Así puede ser si nos dejamos llevar, en cambio, hay otra forma de ver, de contemplar y de afrontar el momento, ya que éste es el momento de abonar la tierra personal de cada uno y de todos. Enriquecerla disfrutando y compartiendo los colores tan peculiares que dan los árboles con sus hojas en la senectud; deleitándose en la calma que da el conocer el camino para recoger los frutos. Son abundantes los regalos que el otoño en el campo y en la vida nos ofrece, simplemente hemos de estar, igual que el buen aficionado a las setas, con la cesta preparada, dispuestos a caminar y recoger los buenos detalles de cada día, abonando con pequeños gestos la tierra que compartimos.

1 comentario:

jose luis dijo...

Hola Iñaki:

He visto las fotos y me han gustado mucho. ¡Buen trabajo!

Jose Luis

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