23 julio 2009

LLEGA EL VERANO

Como cada 26 de junio, la celebración de San Pelayo, supone para todos y todas, los que están allí, aquí o en cualquier lugar del mundo, algo más que la fuesta del pueblo. Son recuerdos de la infancia o adolescencia, son momentos de familia, destellos de un júbilo que trasciende el tiempo y el espacio. Es un espiritu colectivo de alegría, bañado por muchos rituales de iglesia, calle y taberna; es también una atmósfera especial, un aire inconfundible, un aroma de galletas, mistela y buen humor. Es algo más que una simple sensación pasajera, es el pasado hecho presente cada 26 de junio en el interior de cada uno de nosotros y nosotras.

Con San Pelayo, el verano abre sus puertas y el pueblo adquiere en estos meses estivales un color y calor diferentes. Por fin, tras dos solsticios, nos reencontramos los amigos, la familia, en fin, volvemos a regalarmos momentos compartidos por doquier. Esta es precisamente la intención de este blog, regalar y compartir los buernos sabores que rezuman los rincones de este hermoso pueblo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Puedes realizar cualquier comentario a esta entrada, siempre con identificación.