13 junio 2018

JUNIO, SE ACERCA LA FIESTA DE SAN PELAYO


Una primavera más lluviosa que lo habitual empieza a tener contados sus días. Los embalses bien cargados, lucen con generosidad su potencial, mientras los campos peinan sus largos cabellos verdes a la moda adolescente. Así se nos acerca el verano, con la rebaja de la soledad en las calles de Salinas, conquistadas por las voces estudiantiles, gozosas de sus vacaciones. Pero la puerta de entrada a este tiempo estival es la Fiesta de San Pelayo.

Aunque ya hemos citado en otros momentos la historia de San Pelayo, conviene recordar que este niño gallego de 14 años fue martirizado en Córdoba precisamente el 26 de junio del año 925. Sus restos fueron trasladados inicialmente a León (año 967), pero posteriormente y de manera definitiva al Monasterio Benedictino de Oviedo que lleva su nombre. Por lo que su veneración en Salinas podría remontarse incluso a momentos anteriores a la construcción de la actual iglesia.

A pesar de que este año será un día laborable, seguro que muchas personas se acercarán al pueblo para compartir las sencillas celebraciones que se realicen. Momentos para disfrutar y compartir alegría por encima de las diferencias, aunque también para recordar a todos los vecinos y vecinas que nos han dejado en los últimos doce meses y que celebraron con entusiasmo este día.



¡FELICES FIESTAS DE SAN PELAYO !

Anualmente, Ricardo y Javi, los propietarios del Hotel Rural Casa de las Campanas, organizan una comida en fechas próximas a la festividad de San Pelayo. En esta ocasión me han hecho llegar el cartel anunciador bajo el título de "JORNADAS GASTRONÓMICAS, AMIGOS DE SALINAS", que seguidamente acompaño. 




28 mayo 2018

RETAZOS HISTÓRICOS DE SALINAS DE PISUERGA. 2ª PARTE. BEHETRÍAS DE CASTILLA

Continuamos en el Siglo XIV para adentrarnos en el libro “BECERRO.LIBRO DE LAS BEHETRÍAS DE CASTILLA”. Un manuscrito de dicho siglo, que alguna vez seguro que habeis oido nombrar.

En primer lugar, llama enormemente la atención del nombre de este documento, por lo que vamos a intentar aclarar su denominación. Se trata, según la definición de la RAE de un  “Libro en que, de orden del rey Alfonso XI y de su hijo Pedro I, se escribieron las behetrías de las merindades de Castilla y los derechos que pertenecían en ellas a la Corona y a otros partícipes”. Fue un auténtico registro oficial que documentó la titularidad de aquellas tierras de la Meseta Norte. Además de esta obra, el Archivo de Simancas, la Chancillería de Valladolid y otras entidades conservan numerosos documentos que registran aquellas behetrías firmadas en los siglos XI y XII.

La palabra “becerro” se debe a la piel en la que se escribió dicho libro. Por otra parte, las “behetrías”, antiguamente, hacían referencia a aquellas poblaciones cuyos vecinos, como dueños absolutos de ellas, podían recibir por señor a quien quisiesen. No obstante, eran de varios tipos: unas denominadas “cerradas”, “de entre parientes” o “de linaje” podían elegir por señor a quien quisieran, con tal que fuese de determinados linajes que tuviesen naturaleza en aquel lugar. Otras, en cambio, eran denominadas “de mar a mar”, haciendo referencia a las que libremente podían elegir señor sin sujeción a linaje determinado, por haber sido extranjeros sus conquistadores y haberse luego ausentado de los reinos de la Península.
El origen de las “behetrías” es del siglo IX, en las benefactrías del Reino de Asturias con las que un hombre libre suscribía un contrato con otro –que podía ser un campesino libre como él, un caballero villano o un militar– poniendo sus tierras bajo la protección de éste, de forma voluntaria, con el fin de que le hiciese el bien como benefactor y, por ejemplo, le protegiera frente a las razzias de los musulmanes, escaramuzas muy habituales en aquellos siglos en que el norte del Valle del Duero era una extensa tierra de nadie. A cambio, el vasallo trabajaba las tierras para su señor, le pagaba impuestos y tenía la obligación de alojarlo y alimentarlo (derecho de yantar) si aquel viajaba con su séquito por la behetría.
Al acceder al trono, el rey Pedro I de Castilla celebró unas Cortes en Valladolid en 1351, ordenando la publicación del libro del que hablamos, “Libro Becerro de Behetrías” con la intención de  inventariar la situación de la propiedad de las tierras en más de 2.400 núcleos de población de las actuales Comunidades Autónomas de Cantabria, La Rioja y Castilla y León. Aquellos terrenos podían pertenecer al rey (realengos), a un monasterio (abadengos), a un hidalgo (solariegos) o a los particulares que los vinculaban a otra persona mediante este particular régimen jurídico de las behetrías; sin embargo, la finalidad última de este inventario no era más que tratar de satisfacer los deseos de los hidalgos y que las behetrías desaparecieran, en su propio beneficio, para ampliar sus dominios con nuevas tierras solariegas (como auténticos señores feudales) y eso sólo lo podía conceder el rey.
Encontramos la referencia a Salinas de Pisuerga en las páginas que se acompañan:



Nos habla de un lugar solariego que es de “Ferrando García Duque e de fijos de Ferrando Díaz Duque”.
Existiendo unos “Derechos del Rey” al que pagan  “... monedas e serbizios e que non pagan yantar nin fonsadera”.
Pero junto a ésto se indican otros “Derechos de los señores” consistentes en que...

  • “Dan cada año por infurción de cada solar poblado al señor cuyo es el solar diez e seys celemines de pan por medio trigo e cevada”.
  • “Dan cada año a don tello por martiniega 1x. Mrs”. 
En el caso de Salinas, parece ser que el lugar se compartía a mitades entre Don Tello y las dos ramas de la familia Duque (Ferrando García Duque e de fijos de Ferrando Díaz Duque). Esta familia Duque, es uno de los grandes linajes de la historia y procede de Cantabría. Los citados anteriormente fueron señores de Barruelo de Santullán durante el reinado de Pedro I de Castilla, observándose la simulitud del escudo de esta familia Duque  compuesto de barras y armiños y el primero de los cuarteles del escudo actual de esta localidad. Por otra parte, se cita a Don Tello, haciendo referencia a Tello de Castilla, (Mérida, junio 1337-Medellín, 15 de octubre de 1370), hijo natural de Alfonso XI de Castilla y de Leoñor de Guzmán,  el cual fue I Señor de Aguilar de Campoó, Castañeda, Berlanga, Monteagudo y señor consorte de Lara y de Vizcaya.En el texto se habla de varias obligaciones tributarias, que son la aplicación del Fuero Viejo de Castilla -escrito a mediados del siglo XIV-, donde dice que los cuatro atributos no enajenables del poder regio son moneda, justicia, fonsadera "e suos yantares". Que podríamos traducir como: política monetaria, poder judicial, defensa y recluta y servicio a la corona. Pero en la Edad Media la moneda no abundaba, siendo varios los elementos con que se recaudaba: trabajo, especie y dinero. Para los clérigos y nobles o señores feudales la serna -el pago en trabajo- era un sistema útil frente al interés del rey que tenía sus posesiones, el realengo, dispersas. No obstante, clarifiquemos cada uno de estos impuestos:
La infurción pudo haber sido inicialmente una ofrenda o regalo del cultivador al dueño de la tierra, más que un tributo o renta, ya que tal como aparece en este libro de "Becerro de Behetrías", en  casos como el de Salinas, se llegaba a pagar al "señor" sin que tuviera que ser el rey.
En el caso de Salinas, no existía el pago al Rey por alojamiento y mantenimiento “yantar y fonsadera”: Este tributo tenía carácter general desde el siglo XIII aunque, antes, no era así y, además, se practicaba con mayor frecuencia en León que en Castilla.
La martiniega era el impuesto más antiguo, pagado el día de San Martín, y que quizá proviniese del derecho exigido al campesino que se asentaba en un terreno no cultivado previamente (la repoblación de la Meseta del Duero se efectuó frecuentemente mediante ocupaciones de tierras vacías). Este impuesto se mantuvo hasta la Constitución de Cádiz.
Aunque nos hallamos en el Siglo XIV, hemos retrocedido algunos años en el tiempo respecto al documento ofrecido en el primer capítulo, quedando ahora el interrogante sobre la posesión de Salinas, ya que en el texto referido al Privilegio de varias exenciones y franquezas al Concejo de Salinas de Rio Pisuerga”, aparecen como señores del lugar Don Pero Alfonso Girón y su espesa Doña “Elvira Duquesa”. No disponemos actualmente de documentación que lo acredite, pero intuimos a través del apellido Girón, la vinculación con Don Tello por parte masculina, siendo Doña Elvira la vinculada con el territorio de Ayala, no obstante, son interrogantes para desvelar.



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19 mayo 2018

RETAZOS HISTÓRICOS DE SALINAS DE PISUERGA. CAPITULO 1


La coyuntura que ofrece la Exposición de las Edades del Hombre en Aguilar de Campoó, dando visibilidad especialmente al arte románico de la montaña palentina, nos sirve de motivo para realizar una aproximación a la historia de una de las villas más emblemáticas de la comarca, Salinas de Pisuerga.
El objetivo de estos apuntes históricos es compartir una sencilla aproximación a la historia de esta VILLA DE SALINAS DE PISUERGA a través de varios documentos, así como elemento motivador para posteriores investigaciones. 
Iniciamos esta andadura en el SIGLO XIV con el siguiente documento:
 
En concreto, con fecha de 12 de enero de 1387, época en la que reinaba Juan I de Castilla (1358-1390), tal como refleja este libro, se concede por Orden Real a D. Pero Alfonso Girón, que fue Oficial en la Casa del Rey y dueño de los lugares de “Salinas cerca del Rio Pisuerga y de Aoyala” la “franqueza y libertad a veinte vecinos labradores que vengan a poblar y morar en los dichos lugares...”.

De dicho documento podemos extraer algunas informaciones y conclusiones interesantes:


* El albalá de tal privilegio fue otorgado en enero de 1387, reinando Juan I de Castilla, pero la carta oficial se expidió en las Cortes de Madrid el día 13 de diciembre de 1393, reinando en aquel momento Enrique III de Castilla (1390-1406). Posteriormente es confirmado dicho privilegio por los reyes sucesivos (Juan II en Segovia, el día 17 de septiembre de 1407; Enrique IV en Palencia, el 20 de enero de 1457; Reyes Católicos en Valladolid, el 30 de enero de 1481; Carlos I en Valladolid, el día 19 de mayo de 1518; Felipe II en Madrid, el 3 de noviembre de 1563; Felipe III en Valladolid, el 18 de agosto de 1605; y por último por Carlos II en Madrid, el día 10 de enero de 1698). De esta manera, se puede argumentar que dicho privilegio se mantuvo, al menos, hasta finales del siglo XVII, ya que Carlos II falleció el 1 de noviembre de 1700, último monarca de la Casa de Austria. El rey posterior, Felipe V abolió la mayoría de los Fueros y privilegios.

* En el momento en que se otorga tal Privilegio, el citado Pero Alfonso Girón era el dueño de tales lugares, pero ya había fallecido, siendo su viuda Doña Elvira Duquesa la heredera de las posesiones y por tanto, de tal privilegio.

* La franqueza y libertad viene otorgada debido a ser lugares despoblados, repartiéndose inicialmente para diez vecinos en cada lugar (Salinas de rio Pisuerga y Aoyala), pero que la heredera, Doña Elvira Duquesa solicita que sean otorgados los veinte vecinos a Salinas, lo que es aceptado por la autoridad competente, tal como se indica en este documento.

* El privilegio consistía en otorgar a esos labradores vecinos que fueran “francos é quitos é escusados para siempre jamás de monedas, y de servicios y de yantares é de martiniegas y de ir ni enviar por lanceros ni por ballesteros ni ir por galeotes ni pagar en ello ninguna cosa y demás carga...”.
El citado Pero Alfonso Girón según la documentación hallada, estuvo vinculado a la Casa del Rey, figurando en 1380 como oficial sin indicación de oficio y cargo. Por otra parte, sabemos de dicha vinculación a la Casa Real a través de varios documentos fechados en Burgos (1379) y en Madrid (1383).
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09 mayo 2018

SALINAS DE PISUERGA, UNA ISLA EN EL MAR ROMÁNICO




La Exposición de las EDADES DEL HOMBRE 2018 abre sus puertas en Aguilar de Campoó bajo el nombre de “MONS DEI” (monte de Dios), lo cual puede suponer una nueva mirada de admiración hacia la Montaña Palentina, junto con el reconocimiento de la gran riqueza románica existente en el entorno de Aguilar. Todo un mundo fascinante que ha permanecido en el silencio de su robusta humildad a lo largo de los siglos hasta hoy día, trascendiendo el ámbito religioso.



Un mar de sensaciones por descubrir, el mar románico que baña la Montaña palentina, en el que existe una isla, Salinas de Pisuerga, ya que su iglesia principal no es románica, sino del siglo XVI, circunstancia única, comparando con todos los pueblos de alrededor. Esto tiene su razón en la propia historia de esta villa. No obstante, hay que mencionar la Ermita de Quintanahernando, del siglo XIII, como único vestigio románico importante y seguramente núcleo de una de las tres Cofradías de labradores que existieron en la zona durante aquella época, en concreto las Cofradías de San Lorenzo en el monte arriba, de San Román en el límite con Barcenilla y la citada de Quintana Hernando.



Precisamente el próximo 15 de mayo Salinas celebrará una de sus fiestas patronales, San Isidro Labrador, en honor a los labradores, cada vez más escasos, pero la raigambre de la celebración es profunda, por lo que es necesario rendir homenaje y reconocimiento a todos aquellos hombres y mujeres que con ímprobo esfuerzo lucharon contra todo para construir un futuro mejor. 

GRACIAS A TODOS ELLOS Y FELIZ FIESTA DE SAN ISIDRO.






03 mayo 2018

MAYO PREPARA SU VESTIDO DE LUCES

 
La primavera no acaba de ganar la perenne batalla del tiempo y la estela del invierno sigue castigándonos con frío y nieve en las montañas. Pero mayo es esperanzador, persistente, y prepara con empeño su mejor vestido, esperando que el astro rey adquiera, por fin, el permiso para asomarse en plenitud. Será entonces cuando las frágiles y efímeras amapolas se manifestarán con orgullo sobre la irregular alfombra verde del campo haciendo bandera de un territorio sin fronteras.

Ansiamos este nuevo despertar para poder despojarnos definitivamente de los ropajes de invierno, dejando caramelizar la piel y el pensamiento por la luz del sol. Queremos otras prendas, deseamos otros ánimos, más luz en la actitud, apartando a un lado aquello que nos paraliza, que nos hace conformistas y resignados, o quizá demasiado oscuros, solitarios y pesimistas sin ser conscientes de ello. Es hora de cambiar esas pesadas prendas que apenas nos dejan ver al otro, por alegres trajes y vestidos que nos permitan caminar con actitud abierta junto al diferente y respirar profundamente un mayor entusiasmo colectivo por lo que somos y tenemos, presente y pasado.

El próximo 10 de mayo, se inaugurará en Aguilar de Campoó la XXIII edición de Las Edades del Hombre” bajo el título “Mons Dei” (montaña de Dios) en alusión al nombre de la Montaña palentina. Este hecho va a suponer un gran hito para toda la comarca, una gran oportunidad para profundizar en el conocimiento de parte de nuestra historia y patrimonio. Por ello, creemos que es el momento ideal para dar a conocer de forma más local, documentos sobre la historia de Salinas de Pisuerga a través de diversas publicaciones en este blog. Nuestro primer viaje será al siglo XIV.

18 abril 2018

ABRIL, POESÍA QUE ABRE CAMINOS MULTICOLORES

Hemos necesitado superar la mitad de este mes de abril para ver aparecer la primavera. Los coletazos de nieve junto con la persistente lluvia van quedándose atrás, para que el campo abra sus ojos al sol y tueste su creciente cabello.
Ahora resulta agradable pasear por los caminos y observar la fuerza de un renacer, aderezado por el susurro de la brisa al acariciar la piel de la madre tierra. Un caminar sosegadamente nos permite disfrutar de todo un mundo de poesía multicolor ante nuestros sentidos.
Los ocres oscuros conviven con el más claro. A su lado, un paraje barbilampiño luce con arrogancia adolescente su verde uniforme. Mientras tanto, en sus alrededores, como guardianes protectores, encontramos las primeras margaritas, amapolas, etc. que tímidamente van abriendo sus pétalos.
A medida que en la vida se transita de forma reiterada por la primavera, la capacidad de admiración ante este despertar de la naturaleza suele dejar de sorprender, nuestra admiración disminuye, como si fuera algo que lo vamos a tener de manera permanente, pero no deja de ser una gran ocasión para recargar las pilas personales, escuchar la poesía multicolor que la naturaleza nos ofrece, dejando que envuelva todos nuestros sentidos de manera agradable.

28 febrero 2018

MARZO, DEL BLANCO AL VERDE



Febrero, fiel a su carácter imprevisible, ha querido despedirse como un mago, despojándose de su gran capa para ocultar el ocre paisaje invernal bajo un blanco luminoso como preludio del devenir.
Quizá sea cierta la afirmación de que el paisaje tiñe el corazón y el ánimo del paisanaje en cada momento aunque no se desee, pero la soledad del frio invierno en Salinas es un largo túnel en el que se añora la salida, pero crea dureza en los hombres y mujeres de pueblo ante la adversidad.
No obstante, con marzo se abre imperceptiblemente una puerta llamada primavera. Están cerca los días en que las nieves se refugien en las cumbres de las altas montañas, que el campo inicie su reverdecer y y el sol vaya desperezándose, alargando sus brazos de luz.
Están cerca los días en que todo vuelva a revivir, la plaza se llenará de coches, las calles retomarán la amabilidad de ser transitadas con sosiego y los parques ensalzarán de forma lúdica y alegre las voces infantiles.
Es importante mantener esa convicción, esa esperanza en el mañana para no decaer y afrontar con el esfuerzo destilado en ilusión para caminar por los senderos que la vida nos ofrece en cada momento con ganas de descubrir algo nuevo.